Aún recuerdo ,en las noches vacías en las que regreso, aquella sonrisa inconfundible. Inconfundible por su silueta y su luz, pero también por su calor y su timidez, Por todo aquello que me decía sin decir nada, sin siquiera moverse.
Pero eso me transporta al ayer, pero a un ayer más lejano cuando todo era distinto o quizá yo era distinto. Cuando éramos dos, cuando dos no era igual que uno más uno. Cuando el tiempo se paraba y el resto del mundo no importaba.
Aún sigo recordando aquellos días con nostalgia creyendo que volverán aunque sé que flotando en el aire se van.

No hay comentarios:
Publicar un comentario