Sucede que a veces estoy perdido en un mar de sensaciones en el que me apetece perderme, donde no quiero encontrarme, de donde no quiero salir. Un reducto de locura pasajera en el último vagón, al final del pasillo, donde las miradas se cruzan sin saber por qué, sin mirar a ningún lugar fuera del dictado de nuestros ojos. Frases incompletas, horas que pasan, tímidas sonrisas que se alargan en el tiempo. Tímidas sonrisas que me hablan de ti.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
lunes, 28 de noviembre de 2011
Pensamientos. Reflexiones. Recuerdos que surgen. Penas ahogadas en un vaso de whisky . Llanto sin lágrima, grito sin voz. Personas sin nombre, personas casi olvidadas. Palabras fugadas. Obras sin guión. Mundo teatral. Muerta imaginación. Camino recorrido. Pasado pisado, presente fugaz. El suelo. Futuro inesperado , ¿Qué nos deparara?
Ellos , nosotros , aquellos. Fiestas , vacaciones. Aquella cala. El sol en la espalda. La brisa del mar. Libertad. Aquella guitarra, aquella canción. Aquella noche estrellada. Ella. Amor. Tristeza Maldita esta ciudad. Triste y gris. Me hace pensar, reflexionar, recordarte. Ahogar mis penas en este vaso aún por llenar.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Esperaré impaciente la llegada de otro tren cargado de promesas e ilusiones, de luz y de calor. EL banco de la estación esta frío, la tarde también gris. Mi maleta esta llena de recuerdos y pasiones, de amores y de locuras pasadas.
Decidí cambiar, buscar mi sitio en otro mar, otro lugar donde sentarme y descansar, encontrarte y encontrarme. Pero ahora aparece el miedo a lo nuevo y desconocido , a lo que podamos encontrar sin esperar, a la soledad , la falta de aquellos que dejas atrás.
Mientras el tiempo pasa yo sigo aquí sentado en este frio banco esperando mi tren.
martes, 22 de noviembre de 2011
martes, 15 de noviembre de 2011
Escrito de alguien que no puede dormir.
Sentimientos encontrados en el viento. Momentos que reviven instantes mágicos llenos de alegrías, desilusiones, nostalgia. Etapas de una vida recordada con todas las partes que día tras días fueron componiendo el puzzle que hoy forma tu vida. La vida sencilla de un soñador, la vida sencilla de un idealista. Caminos perdidos, caminos hallados en el fondo de un horizonte ficticio. Palabras que componen el diccionario de tus sueños. Palabras complejas, palabras grandilocuentes que sin embargo pronunciaremos a lo largo de nuestra vida. Palabras que nos gustarán por la singularidad de un significado cargado de connotaciones especiales, de pies de páginas decorados con tapices dibujados al aire, de anotaciones hechas al margen de papeles vacíos, de papeles completos. Vasos llenos. Vasos vacíos y a medio llenar. Suelos mojados provocadores de pensamientos, suelos secos que irradian estados de ánimo. Cielos despejados que despejarán incógnitas, cielos oscuros que las crearán. Momentos a solas controlados por las agujas de un reloj. Momentos irrepetibles en los que sientes que puedes atrapar las estrellas con las manos, que puedes hacer algo, que puedes no hacer nada. Paseos allí, paseos allá, paseos a ningún lugar. Compañías rutinarias, compañías especiales, compañías deseadas. Noches de verano, noches como ésta. Trenes de paso, trenes que no esperan, trenes que se van sin avisar y que quizá nunca vuelvan. Una fe, una palmada en la espalda. Una calle veintiséis, una carretera secundaria, una autopista de Manhattan. Una verdad. Un paso adelante, un retroceso premeditado. Silencios que se suceden en el tiempo, silencios que se rompen con un beso, con aviones de papel que vuelan sin rumbo, sin motor, con la fuerza de encontrar un lugar en lo más recóndito del aire, allí donde la vida lo lleve, allá donde decida quedarse.
Vidas que vienen, vidas que se van, vidas nuevas, vidas que no volverán , vidas cruzadas en ningún lugar.
Se fueron, me fui, otros se quedaron y otra no se ha separado. Todo está bien , todo está hablado y quizás el problema solucionado. Hoy todos somos amigos, hablamos a menudo , pero mañana , ¿quién sabe?
Tu a Londres , yo a California, ella a Seattle y él a Alemania, quizá mucho se rompa, probablemente ya no estemos en el mismo barco.
Tal vez en años nos crucemos por la calle. Quizá nos saludemos , o quizá charlemos, o ni siquiera nos miramos. Sólo nos quedará algo. Algo nuestro , algo que nos hace ser lo que somos, que hace que escriba esto porque, no sé , quizá, de alguna manera, tenga miedo de perderlo.
lunes, 14 de noviembre de 2011
martes, 8 de noviembre de 2011
Sueño de una tarde de verano
Yo sentado, la arena entre mis pies, el sol me da en la cara, la brisa también. la veo venir, la veo pasar. Se acerca se acerca y no se para a hablar solamente susurra en su incesante caminar. A veces se aproxima más pero es tímida y se vuelve a marchar. Aún así, allí espero a que vuelva a aparecer como en su pelo cada día el atardecer. Me quedo pensando, empiezo a soñar, quizá algún díia se quede a bailar
sábado, 5 de noviembre de 2011
Ella, quizá.
Ella. Mujer de aquella noche fría de noviembre. De aquél viernes cualquiera. De aquel momento que se acabó perdiendo en los recuerdos. De las conversaciones preparadas con apariencia de espontáneas. Mujer de dos horas. De las miradas cómplices que quieren mirarse sin decir por qué. Ella. Que viene y se va. Que no se detiene. Que quizá nunca volveré a ver. Vidas cruzadas de una ilusión que me persigue. De un momento cautivo. De un instante único. De los sueños escondidos que se esfuman en un vaso de licor.
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