Yo sentado, la arena entre mis pies, el sol me da en la cara, la brisa también. la veo venir, la veo pasar. Se acerca se acerca y no se para a hablar solamente susurra en su incesante caminar. A veces se aproxima más pero es tímida y se vuelve a marchar. Aún así, allí espero a que vuelva a aparecer como en su pelo cada día el atardecer. Me quedo pensando, empiezo a soñar, quizá algún díia se quede a bailar
No hay comentarios:
Publicar un comentario