sábado, 19 de enero de 2013

Confesiones de un borracho mentiroso


Tal vez te acuerdes de mi con el paso de los años. Cuando ya el olvido me haya olvidado, cuando el reloj ya no de marcha atrás, cuando ya la lámpara de Alí-Baba sea solo un cuento. Será entonces cuando recuperes aquello, los buenos momentos, los instantes tristes y los años pasados sin llamar la atención, susurrando. Y entonces, sólo entonces, recordaras aquel invierno del 98, aquel en el que el barro y yo, tras ser uno, nos levantamos para recuperar lo perdido, para cambiar la noche por el día, para seguir nuestra estrella.

Quizá hoy, si es que llegas a leer esto, creas que esta historia es solo eso, una historia, o tal vez creas que son las cenizas que aún pesan por los sueños no cumplidos, por los momentos no vividos, por amores no abrazados.

Nadie sabe lo que pasará, sólo conocemos el hoy y el ayer pero, ni ellos saben que hubiera pasado, lo que seriamos tú y yo si no fuéramos tú y yo.

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